Dribba
Problema · Proveedor · Rescate de Proyecto

Tu proveedor de software no entrega.

Qué hacer cuando el desarrollo se atasca o se abandona.

+300

Proyectos entregados

15+

Años de experiencia

100%

Equipo senior

Es uno de los escenarios más frecuentes en el desarrollo de software: el proveedor lleva meses sin entregar, los plazos se mueven continuamente, la comunicación se deteriora y el proyecto no avanza. Puede ocurrir con freelancers, agencias de bajo coste o proveedores nearshore — y cuando pasa, cada semana de incertidumbre añade más coste. Antes de tomar ninguna decisión, necesitas saber exactamente en qué punto está el proyecto. La auditoría técnica es el primer paso obligatorio.

Dribba ha rescatado proyectos en situaciones críticas: código sin entregar, proveedores que desaparecen sin dar acceso a los repositorios, apps con 6 meses de retraso y proyectos con presupuesto agotado sin el producto lanzado. El primer paso siempre es el mismo: auditoría de lo que hay, evaluación honesta de lo que falta y un plan realista para llegar al lanzamiento con el presupuesto restante. Sin promesas que no podamos cumplir.

Guía completa

Proveedor de software que no entrega: cómo diagnosticar la situación, proteger el proyecto y rescatarlo antes de perderlo

Cuando un proveedor de software no entrega según lo comprometido, la mayoría de empresas reacciona tarde y mal. La respuesta inicial típica es dar margen («quizá es el sprint siguiente»), después esperar confiando en promesas verbales del vendor, después entrar en reuniones tensas donde cada lado culpa al otro, y finalmente confrontar legalmente cuando el daño ya es irreparable y el proyecto ha perdido la ventana de lanzamiento. Las señales tempranas de que un proveedor no va a entregar son reconocibles: estimaciones que se recalibran hacia arriba en cada sprint sin explicación clara; demos que muestran funcionalidades que no aguantan prueba real del usuario; documentación técnica inexistente o desactualizada; rotación de personas en el equipo del proveedor sin sustitución adecuada; comunicación que pasa de técnica a comercial cuando se pregunta por plazos; acceso a repositorios o entornos restringido bajo excusas variables; y una sensación creciente de opacidad donde antes había transparencia. Reconocer estas señales a tiempo evita la mayoría del daño.

Los primeros pasos cuando sospechas que tu proveedor no va a entregar son críticos y deben ejecutarse en este orden sin demora: primero, revisar el contrato para verificar qué cláusulas aplican sobre propiedad del código (debe ser tuyo desde el inicio), penalizaciones por incumplimiento de plazos, derechos de acceso a repositorios, obligaciones de documentación y proceso de rescisión; segundo, asegurar accesos a los repositorios de código (Git), servicios productivos (cloud, dominio, DNS, pagos, analytics, stores), documentación técnica y cualquier artefacto crítico; tercero, documentar comunicaciones por escrito (emails, minutas de reuniones firmadas) que dejen constancia de compromisos y desvíos; cuarto, contratar auditoría técnica independiente (preferiblemente bajo NDA) que evalúe objetivamente el estado real del código y cuantifique porcentaje real completado vs porcentaje declarado; quinto, preparar plan B —continuar con otro proveedor, reinternalizar, o renegociar con el actual— basado en los datos de la auditoría, no en opiniones emocionales.

La auditoría técnica es la pieza clave de cualquier rescate de proyecto porque elimina la subjetividad: en 2-3 semanas y con un coste de 3.000-10.000€ obtiene datos verificables sobre el estado real del código (porcentaje de alcance implementado, calidad del código, deuda técnica acumulada, dependencias obsoletas, cobertura de testing, problemas de seguridad), cuantifica el esfuerzo restante para llegar al lanzamiento (semanas-hombre con detalle por módulo) y responde la pregunta crítica: ¿es el código recuperable o es más económico reescribir? En el 60% de los casos que auditamos en Dribba, el código es recuperable con el trabajo de remediación adecuado; en el 40% restante, reescribir parcial o totalmente es la decisión correcta —y la auditoría lo dice con números, no con opiniones. Con este diagnóstico en la mano, puedes tomar decisiones informadas: renegociar con el proveedor actual desde posición de fuerza, cambiar a nuevo proveedor con plan de transición ordenada, o iniciar acciones legales cuando procede.

El proceso de rescate que Dribba ha aplicado en decenas de proyectos heredados de otros proveedores sigue un patrón conocido: auditoría inicial para entender estado real; plan de recuperación con priorización por impacto en el lanzamiento (lo que bloquea el go-live primero, lo que acelera después); toma gradual del producto mientras el proveedor saliente mantiene la operación productiva hasta que el nuevo equipo está listo para asumirla; estabilización de producción con los problemas más graves resueltos; remediación de deuda técnica en sprints dedicados mientras se continúa el desarrollo de producto; y documentación retroactiva del sistema para evitar repetir la opacidad heredada. Los presupuestos de rescate varían mucho: auditoría + plan de recuperación desde 5.000€, remediación y continuación del desarrollo desde 30.000€-60.000€ según complejidad del código heredado y alcance pendiente. Si tu proveedor actual no está entregando y necesitas saber honestamente cuál es tu situación real, una primera llamada confidencial aporta claridad inmediata y propone la ruta técnica y económica menos dolorosa.

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Preguntas frecuentes

Las dudas más comunes.

Depende del contrato. Si el contrato establece que el código es tuyo desde el inicio — lo más habitual — puedes exigir acceso a los repositorios en cualquier momento. Si el contrato es ambiguo, el código podría quedar en disputa legal. En cualquier caso, lo primero es revisar el contrato y asegurar el acceso a los repositorios antes de tomar cualquier decisión. Si el proveedor se niega a dar acceso, esto es en sí mismo una señal de alarma grave.

Depende del estado real del código — no de las estimaciones del proveedor. En algunos casos el código es recuperable y continuar es más económico que reescribir. En otros, el código tiene tanta deuda técnica o está tan mal estructurado que reescribir desde cero es más eficiente. La auditoría técnica responde esta pregunta con números concretos antes de comprometer más presupuesto.

Si el contrato establece que el código es tuyo, negarte el acceso a los repositorios puede constituir un incumplimiento contractual. El primer paso es enviar una comunicación formal por escrito exigiendo el acceso. Si el proveedor sigue negándose, puede ser necesaria una acción legal para recuperar el acceso. Mientras tanto, documenta toda la comunicación y solicita un backup del código por cualquier canal disponible.

Sin acceso al código y a los entornos, es imposible saberlo. Con acceso, una auditoría técnica permite cuantificar en 2–3 semanas exactamente qué porcentaje del alcance original está implementado, qué calidad tiene el código existente y cuánto esfuerzo falta para llegar al lanzamiento. Esta información es la que necesitas para tomar cualquier decisión — seguir, cambiar de proveedor o renegociar el contrato.

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