Saber exactamente qué está mal antes de arreglarlo.
+300
Proyectos entregados
15+
Años de experiencia
100%
Equipo senior
La mayoría de las empresas con apps en producción tienen deuda técnica acumulada que no saben cuantificar. El código que nadie se atreve a tocar, los módulos que se caen cada 3 meses, las funcionalidades que tardan semanas en desarrollarse porque la arquitectura no lo permite. Una auditoría técnica pone números a ese problema — y un plan para resolverlo antes de que bloquee el crecimiento.
Dribba realiza auditorías técnicas de apps móviles y plataformas software: revisión de arquitectura, calidad del código, cobertura de tests, rendimiento, seguridad y deuda técnica. El resultado es un informe concreto con prioridades, estimaciones de esfuerzo y un plan de remediación realista. Sin suavizar los problemas. Si necesitas migrar a Flutter o refactorizar a fondo, también lo ejecutamos.
Llevamos 15 años entregando proyectos propios y auditando los de terceros. Nuestras auditorías son independientes por contrato: identificamos problemas sin vender remediación si no encaja. El informe es útil tanto para el cliente final como para inversores en due diligence pre-ronda. Cubrimos arquitectura, calidad de código, deuda técnica cuantificada, seguridad (OWASP Top 10), performance, escalabilidad y prácticas de equipo. Si necesitas un reporte técnico independiente para una decisión (ampliar ronda, cambiar proveedor, ampliar scope), pide una primera reunión y ajustamos profundidad y plazo.
Guía completa
La auditoría técnica de una app móvil o plataforma web es una de las inversiones con mejor retorno que puede hacer cualquier empresa que ya tenga un producto digital en producción y sienta que algo no encaja —ya sea rendimiento degradado, coste de desarrollo creciente, equipo frenado por deuda técnica, próximo fundraising donde el due diligence tecnológico será examinado o simplemente la intuición de que la arquitectura actual no soporta los próximos doce meses de roadmap. Una auditoría bien hecha identifica no sólo los problemas visibles, sino los que todavía no se manifiestan pero están a punto de hacerlo. Detecta los puntos de deuda técnica que están consumiendo la velocidad del equipo sin que nadie haya puesto nombre, dimensiona el coste real de remediación y convierte un problema difuso en un plan de acción priorizado por impacto y esfuerzo.
El alcance típico de una auditoría técnica de Dribba cubre ocho áreas concretas: arquitectura (patrones utilizados, separación de capas, acoplamiento, testabilidad, modularidad, evolución prevista); calidad del código (legibilidad, consistencia, cobertura de testing manual y automatizado, complejidad ciclomática, duplicación); rendimiento (perfiles de arranque, animaciones, consumo de memoria y batería en móvil, tiempos de respuesta de API, queries SQL problemáticas, N+1 queries); seguridad (autenticación, autorización, almacenamiento de secretos, exposición de superficie de ataque, dependencias vulnerables, OWASP Top 10 aplicado al contexto); DevOps y CI/CD (pipelines de build, tests automáticos en PR, despliegues, observabilidad, logging, rollback); integraciones y APIs (contratos de API, versionado, documentación, manejo de errores, idempotencia); dependencias (paquetes obsoletos, lock files desactualizados, riesgos de supply chain); e impacto en roadmap (qué funcionalidades previstas son inviables con la arquitectura actual y qué coste tiene resolverlo).
El entregable de la auditoría no es una lista indiscriminada de problemas —ese output sería contraproducente, paraliza al equipo en lugar de darle foco. El informe que entregamos estructura los hallazgos en tres bloques claros: bloqueantes (problemas que hay que resolver antes de tocar nada nuevo o que generan riesgo inmediato de incidente en producción); acelerantes (problemas que están reduciendo significativamente la velocidad del equipo y cuya remediación liberará capacidad de desarrollo); y optimizaciones (mejoras deseables sin urgencia que pueden abordarse durante el trabajo habitual). Cada ítem incluye ubicación concreta en el código, impacto medido o estimado, esfuerzo de remediación en jornadas, dependencias entre ítems y recomendación de orden de ejecución. El resultado es un plan accionable que cualquier equipo técnico competente puede ejecutar —sea el equipo interno del cliente, un equipo nuevo o el propio Dribba si se contrata la remediación.
Los casos donde más se beneficia una empresa de una auditoría técnica son: previo a una ronda de inversión (el due diligence tecnológico del inversor examinará estos puntos y anticiparse permite llegar con diagnóstico propio y plan en mano); antes de un cambio de proveedor (salir ordenadamente del anterior con conocimiento real del estado del código); cuando el equipo interno siente que la velocidad ha caído y no pueden articular por qué (la auditoría pone nombre a la intuición); antes de un scale-up (validar que la arquitectura soporta 10x usuarios); después de la marcha de un CTO o tech lead clave (consolidar conocimiento que se va con la persona); y como parte de una auditoría ESG, de ciberseguridad o de compliance que requiere informe técnico independiente. Los presupuestos parten de 5.000€ para apps simples y se sitúan entre 8.000€ y 20.000€ para productos más grandes, con plazo típico de 2-4 semanas. Dribba ha realizado auditorías para startups en serie A preparando ronda, scale-ups en transición a CTO nuevo y corporaciones con productos legacy que buscan modernización ordenada.
Servicios relacionados
Preguntas frecuentes
La auditoría cubre: revisión de arquitectura (estructura del código, separación de capas, patrones usados), calidad del código (deuda técnica, cobertura de tests, complejidad ciclomática), rendimiento (tiempo de carga, consumo de memoria, queries lentas), seguridad (autenticación, manejo de datos, vulnerabilidades conocidas) y viabilidad de evolución. El resultado es un informe con severidad y plan de acción priorizado.
Una auditoría técnica estándar tarda entre 2 y 4 semanas y cuesta entre 5.000€ y 15.000€ dependiendo del tamaño del proyecto. Para proyectos más grandes o legacy systems complejos puede extenderse. El informe incluye estimación de esfuerzo de remediación.
Dribba puede encargarse de la remediación técnica: refactoring, migración de arquitectura o rediseño de módulos críticos. No es obligatorio — el informe es suficientemente detallado para que cualquier equipo técnico lo ejecute. Muchos clientes usan la auditoría como argumento para justificar inversión técnica ante inversores o dirección.
Sí, y es uno de los outputs más valiosos. Una arquitectura que no escala limita directamente las funcionalidades que puedes añadir. El informe incluye una sección de impacto en roadmap: qué funcionalidades son inviables con la arquitectura actual y cuánto costaría remediar cada bloqueo antes de desarrollarlas.
¿Tienes un proyecto?
Sin compromiso, sin letra pequeña. Una valoración honesta de tu idea con el equipo que lo ejecutará.