Las grandes agencias venden seniors. Entregan juniors.
Las grandes consultoras tecnológicas tienen presencia de marca, procesos bonitos y comerciales excelentes. El problema es lo que pasa cuando firmas: el equipo senior que vendió el proyecto desaparece y tu producto lo construye un junior de segundo año.
Comparativa
Dribba
Agencia boutique senior
Agencia grande
Quién trabaja tu proyecto
Seniority real del equipo
100% seniors verificados
Juniors tras el pitch
Acceso al decisor
Con quién hablas
Directo con socios técnicos
Account managers
Velocidad de respuesta
Cambios y decisiones
Horas
Días / semanas
Overhead de proceso
Burocracia interna
Lean y ágil
Capas de validación
Precio por resultado
ROI real
Eficiencia boutique
Pagas el overhead
Flexibilidad de alcance
Adaptación a cambios
Pivotamos en horas
Change request formal
Implicación en el negocio
Entienden tu contexto
Partners estratégicos
Ejecutan el brief
Marca y reputación
Para stakeholders internos
Boutique, no Fortune 500
Nombre reconocido
Por qué Dribba
01
En Dribba, los socios que hacen el pitch son los mismos que diseñan la arquitectura y revisan el código. No hay capa de account managers entre tú y la decisión técnica.
02
Las grandes agencias tienen edificios, eventos, marketing y jerarquías que se financian con tu proyecto. Nosotros invertimos ese dinero en el equipo técnico que realmente entrega.
03
Un cambio de prioridad en una agencia grande implica un change request, una reunión de steering committee y una semana de proceso. En Dribba lo hablamos y lo implementamos.
04
Las grandes agencias retienen el conocimiento del proyecto para asegurar dependencia. Entregamos documentación, código limpio y hacemos transferencia real de conocimiento.
Proyectos que requieren certificaciones específicas de proveedor. Empresas del Fortune 500 con necesidad de nombre reconocido para stakeholders internos. Contratos de más de 2M€ con múltiples líneas de trabajo.
Proyectos que eligieron Dribba frente a otras opciones
Guía completa
Elegir entre una agencia boutique de desarrollo de software y una gran consultora tecnológica es una decisión estratégica que condiciona durante años la velocidad, la calidad y el coste del producto digital. Las grandes consultoras tecnológicas —IBM, Accenture, Capgemini, NTT Data, Indra, Everis y similares— tienen marca reconocida, red comercial global, certificaciones de proveedor con multinacionales y capacidad para lanzar equipos de 50 o 100 personas en cuestión de semanas. Esa escala es real y, para ciertos contextos —integraciones de sistemas legacy en entidades financieras, transformaciones digitales de cientos de millones de euros, cumplimiento regulatorio estricto—, sigue siendo la única opción viable. El problema aparece cuando esa misma maquinaria se aplica a construir un producto digital de empresa mediana, una app móvil o un MVP: la gran consultora vende seniors y entrega juniors.
El patrón es conocido en el sector tecnológico español: el socio senior hace el pitch, las credenciales son impecables y la propuesta técnica está bien escrita. Cuando se firma, el equipo que realmente escribe el código tiene 2-3 años de experiencia media. El socio senior aparece en los steering committees mensuales, pero las decisiones de arquitectura, la calidad del código y el ritmo de entrega dependen de ese equipo junior. Para una agencia boutique de desarrollo como Dribba, esto no ocurre por diseño: no hay junior padding porque no hay margen que proteger, no hay capas de management comercial y las personas que enseñan el proyecto son las mismas que lo construyen. La fricción se reduce drásticamente.
El segundo gran factor es el overhead de proceso. Una gran consultora tiene procesos internos —aprobaciones, comités de arquitectura, QA corporativo, change requests formales— diseñados para proteger la operación en entornos de cientos de proyectos simultáneos. Esos procesos ralentizan cualquier decisión: un cambio de prioridad puede tardar dos semanas en incorporarse al backlog. En una agencia boutique de desarrollo, un cambio de prioridad se discute en una llamada de 15 minutos y se implementa en el siguiente sprint. Esta velocidad se traduce en producto: iteraciones más cortas, feedback del usuario más temprano, y una capacidad de pivotar que las grandes consultoras simplemente no pueden igualar.
La gran consultora sigue siendo la respuesta correcta cuando el contexto lo exige: proyectos estratégicos con stakeholders internos que necesitan el nombre reconocido para aprobar presupuesto, contratos regulados que exigen certificaciones específicas de proveedor, programas multi-país con cientos de endpoints donde la escala es el factor principal, o transformaciones digitales de hasta 10M€ con múltiples líneas de trabajo simultáneas. Para todo lo demás —construir un producto digital real, un MVP que llegue a mercado en menos de 6 meses, una app móvil que deba competir con los mejores, un rediseño de experiencia de usuario— la agencia boutique ofrece más producto por menos dinero, con el mismo nivel técnico y sin la maquinaria burocrática que cobra el cliente final.
Preguntas frecuentes
Hemos entregado proyectos para ISDIN, Rastreator, Gobierno de Andorra y corporaciones con millones de usuarios. El tamaño del cliente no determina la calidad del output — el seniority del equipo sí.
Somos Flutter Consultants oficiales de Google — el único directorio seleccionado manualmente en España. Para otros estándares, consúltanos y te diremos con honestidad si estamos certificados o si te recomendamos otro partner.
Sí, combinando equipo propio y staff augmentation de nuestra red de engineers senior. Sin comprometer la calidad ni meter juniors a rellenar horas.
Code reviews en cada PR, demos quincenales con el cliente, QA manual y automatizado, y métricas de producción desde el primer sprint. Los procesos existen — no tienen el overhead.
“Tamaño de startup. Nivel de producto de empresa global.”
Primera reunión gratuita. Te damos una valoración honesta — no lo que quieres oír.
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