Dribba
Cambio de Proveedor · Migración · Continuidad

Cómo cambiar de proveedor de software sin perder el proyecto.

La guía para hacer la transición sin parar el desarrollo.

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Proyectos entregados

15+

Años de experiencia

100%

Equipo senior

Cambiar de empresa de desarrollo cuando estás en mitad de un proyecto es una de las situaciones más difíciles en producto digital. El proveedor actual tiene el contexto, el código y los accesos. Hacerlo mal puede significar semanas de parada, pérdida de trabajo ya pagado o empezar desde cero. Hacerlo bien requiere un plan — y un nuevo equipo que ya ha hecho esto antes. Primero, asegura los repositorios y credenciales; después, audita el estado real del código.

Dribba ha hecho onboarding de decenas de proyectos que venían de otros proveedores: agencias que no entregaron, freelancers que desaparecieron, equipos internos que no tenían la capacidad. El proceso siempre empieza igual — auditoría técnica del código existente, evaluación de la deuda técnica acumulada y un plan de transición que minimiza la interrupción. Si el código es recuperable, lo recuperamos. Si no, lo decimos con claridad antes de comprometer ningún presupuesto.

Guía completa

Cambiar de empresa de desarrollo de software sin perder el proyecto: la guía de transición ordenada para evitar semanas de parón

Cambiar de proveedor de desarrollo de software a mitad de un proyecto es una de las operaciones con más riesgo y peor gestionadas del mundo corporativo tecnológico. Las razones para plantear el cambio son variadas y reconocibles: el proveedor actual incumple plazos sistemáticamente, la calidad del código degrada el producto, el equipo que empezó el proyecto ya no está y el que lo continúa no tiene el nivel, las estimaciones son crónicamente optimistas, el escalado ha colapsado la relación, el coste por funcionalidad entregada sube sin razón aparente o simplemente el proveedor no da la talla para la siguiente fase. Pero cambiar sin plan bien estructurado es peligroso: el proveedor actual tiene el código, los accesos, las credenciales productivas, la documentación informal y, en muchos casos, el contexto de negocio acumulado durante meses o años. Si la transición se hace mal, el resultado es semanas o meses de parón, pérdida de funcionalidades no documentadas, compromiso de producción o demanda legal cruzada.

El proceso de transición ordenada que recomendamos en Dribba tiene cuatro fases no negociables: asegurar control (antes de anunciar cambio, documentar el estado actual: qué repositorios existen, qué credenciales tienes, qué datos están en qué servicios, qué contratos vinculan al proveedor actual, qué IP y propiedad intelectual hay en cada artefacto); auditoría técnica del código existente (2-3 semanas, 3.000-10.000€) que evalúa con datos objetivos el estado real del código —no percepciones— y responde la pregunta crítica: ¿vale la pena recuperar este código o es más barato empezar de cero?; plan de transición con solapamiento controlado entre proveedor saliente y entrante donde el saliente documenta y traspasa mientras el entrante se onboarda, asume la operación productiva gradualmente y recibe el conocimiento informal; ejecución y continuidad con el nuevo proveedor operando el producto mientras se corrigen los problemas heredados y se establecen los procesos que eviten repetir los errores con el anterior.

Los elementos críticos a recuperar durante la transición son: código fuente de todas las ramas activas con historial Git completo; credenciales de servicios productivos (cloud, DNS, correo, pagos, analytics, monitoreo); accesos a las stores (App Store Connect, Google Play Console) como propietario principal, no delegado; builds firmadas y certificados; documentación técnica (incluso mínima) de arquitectura, integraciones y flujos; claves de firma y secrets críticos; base de datos productiva con backup verificado; documentación de compliance aplicable; y contexto de negocio no documentado (decisiones pasadas, errores aprendidos, integraciones no obvias). Cada uno de estos elementos tiene su propio protocolo de traspaso y puede tener implicaciones legales o de seguridad si se gestiona mal. En Dribba hemos recuperado proyectos de decenas de proveedores distintos —agencias que no entregaron, freelancers que desaparecieron, equipos internos que se quedaron sin capacidad— y conocemos las trampas.

El tiempo y coste de onboarding a un nuevo proveedor depende del estado de la documentación. Con documentación y accesos completos, un equipo experimentado alcanza productividad plena en 3-6 semanas. Sin documentación —el escenario más frecuente— el proceso lleva 6-10 semanas incluyendo auditoría técnica inicial y plan de continuación. Durante este período, el desarrollo se ralentiza pero no debe pararse; el nuevo proveedor absorbe el producto gradualmente mientras el saliente mantiene la operación. En el 60% de los casos que auditamos en Dribba, recuperar el código existente es más económico que empezar de cero; en el 40% restante, una reescritura parcial o modular es la decisión correcta y la auditoría lo dice con datos. Los presupuestos para la transición misma son modestos (3.000-15.000€ para auditoría + plan), el grueso va al desarrollo posterior. Si estás considerando cambiar de proveedor, no anuncies nada hasta tener el plan: la primera reunión confidencial con Dribba aporta criterio sobre cómo ejecutar la transición con riesgo mínimo.

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Preguntas frecuentes

Las dudas más comunes.

El código te pertenece — siempre que el contrato esté bien redactado y hayas pagado por el trabajo. Lo primero es asegurar el acceso a todos los repositorios, credenciales y documentación antes de comunicar el cambio al proveedor. Si el contrato es ambiguo en propiedad del código, puede ser necesario asesoramiento legal. Dribba ayuda a gestionar esta transición desde el primer día.

Sí, pero hay que ser realistas sobre el coste del onboarding. Proyectos parados más de 6 meses acumulan dependencias desactualizadas, documentación insuficiente y código sin tests que hacen muy lento el arranque. La auditoría técnica cuantifica exactamente este coste antes de comprometerse con ningún presupuesto.

Con documentación y accesos disponibles, un equipo experimentado puede alcanzar productividad plena en 3–6 semanas. Sin documentación — el escenario más frecuente — el proceso puede llevar 6–10 semanas, incluyendo la auditoría técnica inicial y el plan de continuación. El proceso de Product Discovery ayuda a estructurar este onboarding correctamente.

Depende del estado real del código — no de las percepciones. Una auditoría técnica responde esta pregunta con datos: qué porcentaje del código es reutilizable, cuánta deuda técnica acumula y cuánto costaría recuperarlo vs. reescribirlo. En el 60% de los casos que auditamos, recuperar es más económico. En el 40% restante, empezar de cero es la decisión correcta.

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