
Tecnología para la industria alimentaria y la restauración.
+300
Proyectos entregados
15+
Años de experiencia
100%
Equipo senior
FoodTech es el sector donde la UX de delivery tiene impacto directo en el ticket medio: un flujo de pedido con dos pasos extra cuesta un 15% en conversión. El reto real no es construir la app — es construirla con la arquitectura real-time que aguante el pico del viernes noche sin degradación de servicio, integrada con TPV, cocina y logística de última milla. Las soluciones genéricas no están diseñadas para este nivel de concurrencia ni para los flujos operativos específicos del sector.
Dribba ha desarrollado apps de delivery con tracking GPS en tiempo real, plataformas de gestión de cocina con pantallas KDS, sistemas de reservas omnicanal y programas de fidelización para cadenas. Conocemos las integraciones con TheFork, Deliverect, ElTenedor y los principales TPV del mercado español. Arquitectura probada que escala sin que el margen se vea comprometido — revisa nuestros proyectos para ver el tipo de producto que construimos.
Hemos entregado plataformas para restauración organizada, delivery urbano y marketplaces de producto local. Nuestro equipo entiende el día a día de la hostelería: turnos rápidos, picos explosivos en horas punta y márgenes ajustados donde cada segundo cuenta en conversión y cada euro en operación. Más de 300 proyectos entregados desde Barcelona con precio fijo y sprints quincenales. Si estás explorando oportunidades foodtech, el Discovery Sprint inicial (4.500-8.000 €) te da alcance y presupuesto cerrado antes de empezar.
Guía completa
El desarrollo de apps FoodTech abarca un ecosistema especialmente dinámico donde conviven marketplaces de entrega a domicilio, SaaS para gestión de restaurantes, plataformas B2B para cadenas de hostelería, apps de reservas de mesa, suscripciones de comida saludable, soluciones de cocinas fantasma (dark kitchens), plataformas agroalimentarias D2C vinculadas al producto local y herramientas específicas para segmentos como la nutrición médica o deportiva. El sector en España —con el peso relativo del turismo gastronómico, la densidad de locales de hostelería por habitante entre las más altas de Europa y una cultura de mesa que obliga a cualquier producto digital a competir con la experiencia física— presenta oportunidades reales para empresas que entiendan cómo combinar tecnología sólida con conocimiento del sector. Los fracasos habituales son subestimar la complejidad operativa de última milla, confiar en integraciones POS que no existen y construir UX sin validar con el comensal real.
Los casos de uso con tracción en 2026 son variados: marketplaces de delivery verticales (comida saludable, producto local, dietas específicas, cocina internacional) que no compiten frontalmente con Glovo o Uber Eats sino en nichos con mejor unit economics; SaaS para restaurantes con gestión integral (reservas, comandas, TPV, cocina, fidelización, facturación) integrado con sistemas de TPV existentes; apps de reserva de mesa con experiencia premium para segmento medio-alto; suscripciones alimentarias D2C (comida preparada saludable, nutrición deportiva, productos gourmet locales); plataformas B2B para cadenas de hostelería con operaciones multilocal, control de márgenes por plato y gestión centralizada de compras; dark kitchens con marcas virtuales y logística optimizada; y herramientas específicas para el sector como análisis de menú con IA, scoring de platos por rentabilidad o experiencias hiperpersonalizadas con historial del comensal.
La arquitectura técnica de un producto FoodTech típico combina: Flutter para apps B2C del consumidor final (catálogo, carrito, tracking tiempo real, notificaciones); Flutter o React Native para apps operativas del restaurante (comandas en cocina, gestión de sala, inventario); Next.js para backoffice web y landings B2C; backend event-driven con colas (RabbitMQ, Kafka) que amortiguan picos brutales en horas valle (el pico de 21:00-22:00 en un sábado puede multiplicar por 10x el tráfico diario); Postgres con PostGIS para geolocalización de restaurantes, riders y cocinas; WebSocket para tracking en tiempo real del pedido y el rider sobre mapa; integraciones con POS y TPV (Revo, Glovo for Business, Square, Toast, plataformas propias) que en la práctica son el cuello de botella más frecuente; pasarelas de pago con tokenización y split de pagos entre plataforma, restaurante y rider; y compliance específico del sector (Reglamento UE 1169/2011 con los 14 alergénicos obligatorios, información nutricional, origen del producto cuando aplica).
Los presupuestos FoodTech arrancan desde 45.000€ para un MVP de app de reserva o suscripción simple con 3-4 meses, se sitúan entre 60.000€ y 120.000€ para marketplaces verticales con catálogo, checkout, tracking y panel admin, y pueden superar 200.000€ para plataformas completas con red propia de riders, pagos fraccionados a proveedores y analítica de rentabilidad por plato. Dribba ha trabajado en proyectos foodtech con D2C alimentario, SaaS para hostelería y marketplaces verticales. Si estás construyendo un producto FoodTech —sea delivery, SaaS para restaurantes, suscripción saludable o plataforma B2B— una primera reunión con nuestro equipo puede ahorrar meses de errores clásicos del sector (subestimar operaciones, sobreestimar márgenes, ignorar dinámica del comensal real).
Servicios relacionados
Preguntas frecuentes
Sí. Hemos conectado con Revo, Glovo for Business, Square, Toast y sistemas propios. Las integraciones cubren menús en tiempo real, comandas, stock y fidelización.
Construimos marketplaces con asignación automática de riders, rutas optimizadas por tiempo o coste, y tracking en tiempo real vía WebSocket. El cliente ve al rider moviéndose en el mapa sin lag.
Arquitectura event-driven con colas (RabbitMQ/Kafka) para amortiguar la hora del vermut. Cacheo agresivo de menús, CDN para imágenes y escalado horizontal del backend. Soportamos picos de 10× el tráfico medio.
Cada plato lleva metadatos según el Reglamento UE 1169/2011: 14 alergénicos obligatorios, información nutricional y origen cuando aplica. Los filtros de búsqueda permiten excluir alergénicos para usuarios con restricciones.
Un marketplace con catálogo, checkout, tracking y panel admin parte de 60.000 €. Plataformas con red propia de riders, pagos a proveedores y analítica avanzada suelen moverse entre 100.000 y 200.000 €.
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